La cocina es la habitación con más tareas distintas: se corta, se cocina, se friega, se desayuna y, cada vez más, se vive en ella porque está abierta al salón. Iluminarla con un solo plafón en el centro del techo es la receta para tener sombra justo donde pones las manos. Aquí va cómo iluminar una cocina por zonas, y qué hacer cuando cocina y salón comparten espacio.
Las tres luces de una cocina
1. Luz general
Una cocina pide más luz general que un salón: unos 250–350 lúmenes por metro cuadrado, siempre bien repartidos. En cocinas de hasta 10 m² un plafón central puede bastar; a partir de ahí, mejor dos o tres puntos de techo en línea, o varios focos empotrados. Los plafones de techo de travertino como Tubo, colocados en fila, dan luz de trabajo con una textura mucho más cálida que un downlight metálico. Para cocinas grandes, un plafón redondo como Anillo de 60 o 78 cm cubre toda la estancia con luz neutra.
2. Luz de trabajo: la encimera
Es la que casi nadie tiene y la que más se nota. La luz del techo queda a tu espalda cuando cortas, así que tu propia sombra cae sobre la tabla. La solución es una tira LED bajo los muebles altos, a lo largo de toda la encimera, con 500–700 lúmenes por metro y luz neutra (3500K–4000K) para ver los colores de los alimentos tal como son. Si no hay muebles altos, unos focos de techo orientados a la encimera cumplen la misma función.
3. Luz sobre la isla o la mesa
La isla o la mesa de diario es el sitio para las lámparas colgantes: bajan la luz a la altura a la que se usa y dan carácter a la cocina. Las claves:
- Cuántas. Una por cada 60–80 cm de largo de la isla. Isla de 180 cm: dos o tres lámparas. Mesa redonda: una lámpara grande.
- Altura. La parte baja de la lámpara a 75–90 cm sobre la isla (algo más alta que sobre la mesa del comedor, para poder trabajar debajo). Sobre la mesa de diario, 70–80 cm; te lo contamos con detalle en a qué altura colgar la lámpara del comedor.
- Qué luz. Colgantes con pantalla abierta hacia abajo, como Isla o Disco, concentran la luz en la superficie; los de vidrio opal la reparten más. Para una isla donde también se cocina, los primeros.
Cómo iluminar una cocina abierta al salón
Cuando cocina y salón comparten espacio, la luz tiene que hacer dos cosas contradictorias: ser práctica en la cocina y acogedora en el salón. La forma de conseguirlo es separar los circuitos y unificar el estilo.
- Interruptores independientes. La luz general de la cocina, la de la encimera y los colgantes de la isla, cada uno en su interruptor. Cuando termines de cocinar, apagas la cocina y el salón sigue en su ambiente.
- Misma temperatura de color en las luces que se ven a la vez. Colgantes de la isla, lámpara del comedor y lámparas del salón a 2700K–3000K; la luz neutra solo bajo los muebles altos, donde no se ve desde el sofá. Más sobre esto en luz cálida o fría.
- Los colgantes de la isla marcan el límite. Una fila de dos o tres colgantes iguales sobre la isla separa visualmente la cocina del salón mejor que cualquier mueble. Escoge un material que se repita en el salón: si en el salón hay una lámpara de travertino, colgantes de travertino en la isla.
- Regulable en la zona de estar. La lámpara sobre la mesa del comedor y las del salón, regulables; las de trabajo de la cocina, no hace falta.
Qué temperatura de color usar en la cocina
3000K para la luz general y los colgantes; 4000K solo en la encimera. Una cocina entera a 4000K se ve limpia en la foto y fría en la vida real, sobre todo si está abierta al salón. Si tienes que elegir un único tono para toda la cocina, 3000K.
Errores frecuentes
- Un solo plafón central. Deja la encimera en sombra. Añade luz bajo los muebles altos o focos dirigidos.
- Colgantes demasiado altos. Por encima de 100 cm sobre la isla dejan de iluminarla y solo decoran.
- Colgantes con bombilla vista sobre la mesa. Deslumbran a quien está sentado. Pantalla, difusor o bombilla mate.
- Luz fría en la zona de desayuno. El primer café del día a 6000K no es agradable para nadie.
Resumen: luz general suficiente y repartida, una tira bajo los muebles altos y dos o tres colgantes sobre la isla o la mesa, todo con interruptores independientes. Encuentra las piezas en nuestra colección de lámparas de cocina y comedor.