Durante décadas elegimos bombillas por vatios: 40 W para la mesita, 60 W para el salón, 100 W para la cocina. Con el LED eso ya no sirve, porque una bombilla de 9 W puede dar la misma luz que una antigua de 60 W. Lo que mide la cantidad de luz son los lúmenes, y saber cuántos necesita cada habitación evita dos errores muy comunes: un salón en penumbra o una cocina que parece un quirófano.
Qué son los lúmenes
El lumen (lm) mide la cantidad total de luz que emite una fuente. Los vatios miden cuánta energía consume. Con las bombillas incandescentes las dos cosas iban de la mano; con el LED, no. Para pasar de una a otra sirve esta equivalencia aproximada:
| Bombilla incandescente | Lúmenes | LED equivalente |
|---|---|---|
| 25 W | ≈ 250 lm | 3 W |
| 40 W | ≈ 470 lm | 5–6 W |
| 60 W | ≈ 800 lm | 8–10 W |
| 75 W | ≈ 1.050 lm | 11–12 W |
| 100 W | ≈ 1.500 lm | 14–16 W |
Otra medida que verás es el lux: los lúmenes que llegan a cada metro cuadrado de superficie. Para una habitación normal, con techos de 2,5 m y paredes claras, puedes usar lúmenes y lux por m² casi como sinónimos. Con techos altos o paredes oscuras, añade un 20–30 % de margen.
Cuántos lúmenes por metro cuadrado necesita cada habitación
Estas cifras son para la luz general de la estancia, la que enciendes al entrar. La luz de trabajo (encimera, escritorio, lectura) se suma aparte.
| Estancia | Lúmenes por m² | Ejemplo: 15 m² |
|---|---|---|
| Salón | 150–250 lm/m² | 2.250–3.750 lm |
| Dormitorio | 100–150 lm/m² | 1.500–2.250 lm |
| Cocina (general) | 250–350 lm/m² | 3.750–5.250 lm |
| Cocina (encimera) | 500–700 lm/m² de encimera | 1.000–1.400 lm para 2 m² |
| Comedor | 150–250 lm/m² | 2.250–3.750 lm |
| Baño | 200–300 lm/m² (espejo: 500 lm extra) | 1.000–1.500 lm para 5 m² |
| Pasillo y recibidor | 100–150 lm/m² | 800–1.200 lm para 8 m² |
| Estudio o escritorio | 300 lm/m² + 500–800 lm en la mesa | 4.500 lm + flexo |
Son rangos, no cifras exactas: elige la parte alta si la habitación tiene paredes oscuras, poca luz natural o la usan personas mayores; la parte baja si es luminosa, clara y quieres un ambiente recogido.
Cómo repartir los lúmenes entre varias lámparas
El error más habitual es intentar cubrir toda la cifra con una sola lámpara de techo. Un salón de 20 m² necesita unos 3.000–5.000 lm, pero no los quieres todos cayendo del centro del techo: quedaría plano y poco acogedor. Repártelos:
- Luz general (40–50 %): una lámpara de techo o plafón, a poder ser regulable.
- Luz de ambiente (30–40 %): una lámpara de pie junto al sofá y una o dos lámparas de mesa en el aparador o la estantería. Con 400–800 lm cada una es suficiente.
- Luz puntual (10–20 %): un aplique de lectura o un foco sobre un cuadro.
La suma de todas las capas debe acercarse a la cifra de la tabla, pero rara vez las tendrás todas encendidas a la vez. Eso es justo lo bueno: por la tarde enciendes el techo; por la noche, solo la lámpara de pie y la de mesa.
Lúmenes y bombillas: qué mirar al comprar
- En las lámparas con casquillo (E27, E14, G9) los lúmenes los pone la bombilla que elijas. Fíjate en la potencia máxima admitida por la lámpara y compra una bombilla LED con los lúmenes que necesites dentro de ese límite. Casi todas nuestras lámparas colgantes de travertino llevan casquillo E27 o G9, así que puedes ajustar la luz cambiando la bombilla.
- En las lámparas con LED integrado los lúmenes vienen fijos y aparecen en la ficha. Una lámpara de mesita como la Piedra da una luz suave de ambiente; un plafón como Anillo, en 78 cm, está pensado para dar la luz general de un salón o una cocina grande.
- Regulable manda. Una lámpara de 1.500 lm regulable sirve de luz de trabajo y de luz de ambiente; una de 500 lm fija solo sirve para una cosa. Cuando dudes entre dos, elige la regulable.
Y la temperatura de color
Los lúmenes dicen cuánta luz hay; los kelvin dicen de qué color es. Las dos cosas se eligen por separado: un salón con muchos lúmenes de luz fría sigue siendo un salón poco acogedor. Si aún no lo tienes claro, lee luz cálida o fría: qué temperatura de color elegir en cada estancia.
Resumiendo: calcula los metros de la habitación, multiplica por la cifra de la tabla y reparte el resultado entre dos o tres lámparas. Con eso, y bombillas regulables donde puedas, tendrás luz de sobra sin que la casa parezca un escaparate.